Interesante………….
El pueblo de Adidas y Puma
Tom Hagler
BBC, Herzogenaurach
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El mismo pueblo es la sede de Adidas y Puma, iniciadas por dos hermanos.
El poblado alemán de Herzogenaurach ha estado dividido en dos, gracias a un pleito familiar de 60 años.
Cada lado tiene sus propios pasteleros, carniceros, bares, y hasta escuelas.
Lo que es igualmente sorprendente en este pequeño pueblo del sur de Alemania es que el pleito llevó a la creación de dos famosas compañÃas, Puma y Adidas, y como resultado, el nacimiento de la industria moderna de ropa deportiva.
"Es una historia bastante loca porque en este pequeño pueblo, Herzogenaurach, un pueblo medieval de calles empedradas, tienes dos de las mayores empresas deportivas del mundo", señala Barbara Smit.
"Una en cada lado del rÃo que cruza en medio del poblado".
La señora Smit es apenas una de muchos autores atraÃdos por la historia de Rudolf y Adolf Assler, los hermanos en disputa que querÃan hacer el primer zapato deportivo liviano pero duradero.
"Empezaron juntos en la década de 1920 en el lavadero de la casa de la madre, pero tenÃan genios distintos. Uno de ellos era un poco más afable y amigable y ruidoso que el otro, asà que se complementaban entre ellos bastante bien", sostiene Smit.
"Pero durante la guerra, esas diferencias se volvieron discusiones muy grandes, también por el hecho que uno de los hermanos parecÃa mucho más cercano a la causa Nazi que el otro".
"Traición"

El pueblo tenÃa un problema de lealtades divididas.
El resultado fue que los hermanos nunca se volvieron a hablar.
Rudolf, o Rudi, montó su firma rival, Puma, en un lado del rÃo.
Adolf, o Adi, se mantuvo en la colina y acortó su nombre para utilizarlo en la marca de sus zapatos: Adidas.
El pueblo también se dividió.
HabÃa cuestiones de lealtad personal, de polÃtica, pero también, esto era Alemania en la posguerra.
Los trabajos eran escasos y los hermanos operaban los únicos negocios exitosos del pueblo.
"Fue en cierto modo una guerra verdadera ya que el pueblo de Herzogenaurach se dividió", señala Frank Dassler.
"HabÃa un carnicero de Adidas, y un carnicero de Puma. Si existÃa la oportunidad de evitar estar en el mismo curso que otra persona de Adidas, desde la perspectiva de Puma, ciertamente intentábamos evitar esto. Ciertamente, los restaurantes estaban divididos, asà que habÃa un tÃpico hotel Adidas o restaurante Adidas y los del otro bando no querÃan entrar ahÃ".
Frank Dassler deberÃa saber. Es el nieto de Rudolf Dassler, de Puma.
Es también el hombre que, más que nadie, ayudó a construir un puente entre las dos facciones en guerra.
Rompió con el tabú del pueblo, y ha trabajado para ambos lados.
"Llevaba 10 años trabajando en Puma en los años ochenta y entonces Herbert Heiner, el ejecutivo jefe de Adidas, me preguntó si yo estará dispuesto a estar en el nuevo consejo general. Le dije que deberÃa estar loco para contratar a un Dassler de Puma para la compañÃa de Adidas, y el me dijo que bueno, que los tiempos habÃan cambiado, y eso fue hace 15 años".
"Siempre fue mi sueño regresar a la industria, pero algunos de los locales estaban sorprendidos".
"Apareció un artÃculo grande en los periódicos locales diciendo que era una especie de traición a la vieja historia de Puma y algunos de mis familiares del lado de Puma han estado un poco, digamos, molestos conmigo".
Legado

Más de la mitad de las selecciones del próximo Mundial utilizan ropa de una de las dos marcas.
El pueblo entero sigue obsesionado con la historia de los hermanos.
De hecho, un museo completo ha sido dedicado a ellos.
El museo sigue su historia desde la empresa naciente en 1924 en el lavadero de la casa de la madre.
Tiene la máquina impulsada a bicicleta que utilizaban para operar la cortadora de cuero.
Ya que hacÃa poco habÃa pasado para la Primera Guerra Mundial, usaron todo lo que pudieron recuperar, incluyendo paracaÃdas y cascos militares.
Aún en la muerte, Rudi y Adi no se reconciliaron.
En el cementerio local, sus tumbas están lo mas lejos posible la una de la otra.
Pero su legado asegura que Herzogenaurach tenga una influencia desproporcionada para su tamaño.
De todos los equipos en el próximo Mundial, por ejemplo, más de la mitad estarán utilizando ropa Adidas o Puma.


