Chiste
Una noche, un anciano sintió la imperiosa necesidad de tener relaciones sexuales, por lo que decidió buscar a una mujer que le brindara ayuda para tal fin, a cambio, claro, de cierta remuneración. En el momento pleno de la actividad el anciano no podía tener una erección, por lo que se levantó desesperadamente y se dirigió al baño.
En medio de la oscuridad buscó algo en el botiquín que le pudiera solucionar el problema. Encontró una pequeña latita de pomada. Sin pensarlo dos veces se la aplicó y en cuestión de segundos sintió que le volvía el vigor juvenil.
El anciano regresó inmediatamente a la cama y concluyó satisfactoriamente con lo que había iniciado. La mujer se quedó sorprendida ante tal vigor. Después de un rato, el anciano tuvo curiosidad por saber qué era aquella maravilla que se había untado.
Se levantó al baño, encendió la luz y buscó la latita con la pomada mágica. Se quedó atónito ante lo que leyó en la etiqueta:
“Pomada para callos: Lo endurece, lo seca, lo pudre, lo elimina.”
Dos es mejor que uno... supongo :/ ]
del.icio.us Estrella este post

