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Con la finalidad de celebrar el origen peruano de su licor de bandera, el pisco, y promover su consumo, producción y exportación, el primer sábado de febrero de cada año ha sido fijado para celebrar oficialmente el Día del Pisco Sour. Diversas actividades se han programado para este día y todas las entidades públicas y privadas deberán realizar una alto en sus actividades y brindar con Piso Sour. ¡Salud!.
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Un poco de historia
Posiblemente una de las combinaciones más famosas utilizando el Pisco, constituye el Pisco Sour un aperitivo típicamente limeño de principios del siglo XX que ha recibido numerosos elogios a nivel nacional e internacional.
El origen del Pisco Sour se remonta al cóctel que se ofrecía en el conocido “Bar Morris”, en la calle Boza 847, en el Jirón de la Unión del centro de Lima, en los años veinte, donde se ofrecía la novedad del Pisco Sour preparado bajo la inspiración del Whisky Sour.
En la guía de Lima de los años 1928-1929, escrita por Cipriano Lagos, bajo el título de «Lima, la ciudad de los Reyes», se incluye una propaganda del Bar Morris donde se anuncia como una de sus especialidades al Pisco Sour, el éxito fue tan singular que los hoteles más elegantes de la capital, como el Maury y el Bolívar, no tardaron en preparar esta bebida con gran aceptación.
Entrevista al barman “Don Willy”
Pocos tragos son tan exquisitos como el pisco sour. Aroma, fragancia, presencia y majestuosidad. Es un aperitivo de salón y un cóctel imprescindible en toda reunión social. No obstante que las recetas están a disposición de todo barman que se respete, faltaba la fecha que lo elevara al podio de los ganadores, colocándole el laurel que se merece. Luego de que sacó las dos copas vacías de la nevera, don Willy se animó a hablar de la receta secreta del pisco sour. Con gran solemnidad, nos pidió sentarnos y escogió las mejores palabras para guardar la apropiada reverencia.
En ese mismo sitio, y al reflejo de los mismos espejos, don Graciano Cabrera y don Alberto Mezarina supieron sumarle otra fisonomía al pisco sour, al agregarle clara de huevo y amargo de angostura. “En los años treinta, los cantineros de entonces inventaron la primera mezcla con azúcar, pisco y limón, batido con hielo. Pocos años después, estos dos caballeros lograron ese toque original que ha convertido al pisco sour en el trago nacional”, refiere Wenceslao Álvarez Castillo, jefe de alimentos y bebidas del hotel Maury, y barman conocedor, con una experiencia de 40 años.
El nombre del aperitivo pisco sour se hizo famoso en el decenio de 1960, cuando el Centro limeño se convirtió en el eje neurálgico del movimiento político y económico del país. Diplomáticos, turistas, políticos, escritores y toda la gama de profesionales y artistas acudían al hotel Maury, para saborear el delicioso trago.
De acuerdo con las exigencias del usuario, se ingeniaron tres modalidades: catedral, doble y simple. El pisco sour catedral se sirve en vaso de diez onzas; con el doble se hace lo propio en uno de ocho onzas; y la tercera presentación, en una copa normal de cuatro onzas.
“El pisco sour peruano tiene un sitio preferencial en el listado de aperitivos internacionales. “Es tan reconocido el sabor de este trago, que de inmediato surgieron los imitadores. En Chile, por ejemplo, preparan también pisco sour, pero con una receta diferente, pues lo elaboran con pisco, limón de pica y azúcar impalpable, y no le echan clara de huevo. Además, el sabor de ambos piscos es totalmente diferente”, explica don Willy.
La distancia se fundamenta en que el pisco peruano marca la pauta desde la fabricación, porque es producto de la destilación de mostos frescos, a los que no se le agrega ni una gota de agua para disminuirle el grado alcohólico.
De allí su color –que debe ser totalmente transparente–, sabor fuerte y contundente, y una ligera fragancia. Si el aroma se siente “aperfumado”, es cualquier otro licor menos pisco.
En cuanto al sabor, los entendidos distinguen varios tipos: el pisco puro, que proviene de la uva Quebranta o la Mollar; el aromático, que se deriva de uvas fragantes como la Moscate, Italia o Albilla; el “acholado”, una mezcla de distintas variedades y que consigue un sabor fuerte y contundente; el mosto verde, que irrumpe el proceso de fermentación de la uva; y, finalmente, el aromatizado, al que le agregan frutas como limón, mango o higo durante el proceso de destilación
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Receta del Pisco Sour
Ingredientes:
3 medidas de Pisco
1 medida de jugo de limón
2/3 medida de azúcar blanca
1 clara de huevo
Hielo picado
Preparación:
Disolver azúcar blanca en el Pisco y luego agregar el jugo de limón. Colocar la mezcla en el vaso de la licuadora hasta que llegue a la mitad, y luego agregar la clara de huevo y el hielo hasta que llegue a las ¾ partes del vaso.
Licuar hasta disolver el hielo y servir en copa. Para obtener bastante espuma servir lentamente en vasos de cóctel y agregar unas gotitas de Amargo de Angostura.
BANDERA BLANQUIRROJA
La palabra pisco proviene del término quechua Pisscu, que significa avecilla; y también es el nombre de un puerto peruano ubicado en la Región Ica, conocido precisamente por la gran cantidad de aves que sobrevuelan el lugar.
En tiempos prehispánicos, los habitantes de la zona eran reconocidos alfareros que utilizaban enormes tinajas de barro para fermentar la chicha, licor de maíz muy degustado en el mundo andino.
Este pueblo era conocido con el nombre de Piskos, denominación que luego fue alcanzada, por extensión, a sus botijas. En esas mismas tierras, luego de la conquista española, sembraron cepas de vid traídas desde las islas Canarias.
A mediados del siglo XVI, la producción de un excelente vino y un especial aguardiente de uva sorprendió al mundo, tanto por su sabor como por la forma tradicional de almacenarlo y conservarlo.
El lugar donde se producía el licor, no obstante que el pueblo lo conocía como Pisco, fue cambiado de nombre por el virrey marqués de Mancera, cuando en 1640 fundó el poblado como San Clemente de Mancera. Sin embargo, la tradición se impuso y el nombre de Pisco fue reconocido ante la presión popular.
En el siglo XVII, el marqués López de Carabantes describía al pisco peruano como un competidor del jerez y uno de los licores más exquisitos del mundo. Es que este aguardiente de uva, que envejece en sus tinajas guarecido por el barro, es una auténtica expresión de peruanidad.
Y este primer sabado de Febrero
Levantando nuestras copas
con “Pisco Sour” bien Peruano
todos digamos
¡¡¡¡¡Salud!!!!!
VIVA EL PERU


